Mayte Jiménez: "Esta crisis del covid-19 ha permitido evaluar nuestra capacidad de respuesta y utilidad para ayudar a la ciudadanía"

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La gerenta de la Mancomunidad de Desarrollo Condado de Huelva nos habla de los retos afrontados por su entidad, cuales son sus misiones, y las perspectivas en el horizonte en este escenario incierto.

Las características de nuestra provincia, con términos bastante pequeños poblacionalmente y un tradicional déficit en infraestructuras, hace especialmente valiosas a las administraciones supramunicipales, y en particular a las más inmediatas, las mancomunidades municipales. La del Condado es una de las más destacadas de Huelva en todos los órdenes, una entidad que empezó agrupando siete municipios y que hoy cuenta con quince, gobernados por una variada gama de colores políticos. Esta Mancomunidad ha sido encabezada por diversos presidentes con marcadas personalidades, siendo hoy la referencia principal su actual, el alcalde de Hinojos, Miguel Ángel Curiel.

El balance positivo que jalona la trayectoria de la institución es atribuible a sus diversas juntas y en una gran medida también a su equipo técnico, dirigido por Mayte Jiménez, nada menos que desde 1997. Ella tiene hoy la amabilidad de responder a nuestras preguntas, en esta época compleja que nos ha tocado vivir y que, evidentemente, ha incidido en todas las personas y colectivos, algo no ajeno a la gestión de la Mancomunidad.

La seguridad que transmite refiriéndose a la Mancomunidad de Desarrollo Condado de Huelva denota pragmatismo y apasionamiento a la vez. Mayte sabe de lo que habla y nos muestra un perfil de liderazgo técnico, con las ideas muy claras de su rol personal en la organización y una motivación evidente, a pesar de tanta experiencia -o quizá por ella-, de mejora continua para alcanzar los objetivos de su entidad. Estos no son otros que los de servir a los municipios, y a los ciudadanos de sus municipios, con una naturaleza muy especial, enfocada al desarrollo. La crisis del covid-19, como a todas las entidades, públicas y privadas, les ha puesto a prueba, y ellos han respondido adaptándose al inédito escenario e, incluso, asumiendo compromisos, competencias y actividades no estrictamente definidos previamente en su esquema de funcionamiento. Esta circunstancia ha incrementado, si cabe, el trabajo de su equipo y para Mayte ha sido una fuente de satisfacción, con muchos retornos en términos de agradecimiento. Ha superado, junto al grupo que dirige, los retos que las etapas anteriores en este duro escenario de la pandemia le han puesto encima de la mesa. Ahora afronta con la misma decisión y claridad los que, en un marco de incertidumbre, se nos muestran en lo que viene por delante. Trabajar para que las personas de su comarca vivan mejor: ‘ahí es nada’.

¿Cómo se encuentra, a nivel personal, en este contexto tan inédito que estamos viviendo?

Bueno, me encuentro bien, trabajando mucho, incluso más que en circunstancias normales, puesto que hemos tenido que adaptarnos y eso siempre conlleva un esfuerzo extra de organización. Aun así, estoy satisfecha porque siento que las alcaldías de la comarca le han confiado a la Mancomunidad un importante papel, que el personal ha respondido de manera extraordinaria y que la ciudadanía ha agradecido nuestra dedicación con entrañables muestras de cariño. Eso, para una entidad que lleva en el territorio 30 años, es impagable puesto que demuestra que tenemos ilusión, que seguimos siendo útiles y que avanzamos al ritmo que marcan los tiempos y ayudamos a avanzar.

¿Las mancomunidades municipales, como concepto de administración local, que papel cree que están jugando en la crisis?

No todas las mancomunidades tienen el mismo papel. Sí es verdad que todas tratan de acumular esfuerzos colectivos de ayuntamientos para prestar servicios. Pero algunos de estos servicios o suministros son muy evidentes, como el abastecimiento de agua o la recogida de basuras y ello proporciona a las mancomunidades que los prestan un papel muy definido. Nuestro caso es un tanto distinto: se trata de una mancomunidad de desarrollo, lo cual le otorga un papel muy amplio pero, quizás, poco concreto y a veces también poco visible.

Nuestra función última es que las personas de la comarca vivan mejor y, para ello, procuramos que la economía avance pero sin que se deje a nadie por detrás y sin que se olviden otras cuestiones como, por ejemplo, el respeto al medio ambiente. Los ayuntamientos de la comarca, al formar parte de la entidad, nos fijan  estas metas pero para lograr concretarlas, tenemos que reinventarnos cada día en un mundo tan cambiante. Esta crisis ha sido y va a ser dura en muchos sentidos, pero a nosotros nos ha permitido evaluar nuestra capacidad de respuestas y mostrar nuestra utilidad para ayudar a esa ciudadanía que, por el hábito que tienen de acudir a nosotros,  nos ha obligado a buscar respuestas que ofrecerles y eso es lo que hemos procurado hacer.

¿La que usted gestiona, en particular y en general, cómo ha afrontado la situación? ¿El equipo que dirige como ha operado en la distancia?

La Mancomunidad es una entidad compleja, con 34 personas trabajando y con distintos equipos que ya venían haciendo sus atenciones fuera de los servicios centrales que, como se sabe, están en Bonares.

El personal de cada proyecto ya se coordinaba con la dirección mediante grupos de whatsapp y compartiendo información en diversas plataformas, como el Drive. Teníamos ya también un grupo de whatsapp, al que llamamos Comunicación Interna, en el que veníamos compartiendo información para que todo el equipo tuviera conocimiento del trabajo que hacía el resto. Durante el confinamiento lo hemos activado y en él, cada mañana a las ocho,  quien se va incorporando al trabajo, va dando los buenos días y ello significa que se comienza la jornada.

También veníamos ya trabajando la comunicación con los órganos de gobierno de la Mancomunidad y con las concejalías, especialmente, las de Igualdad y de Juventud, por este mismo sistema de los grupos de whatsapp. Con lo cual, no partíamos de cero.

Ahora, lo que hemos hecho ha sido adaptar todo esto y habilitar nuevas herramientas. Por ejemplo, hemos incorporado a nuestro día a día las reuniones por videoconferencia, tanto con el personal como con las concejalía y vamos a lanzar ya un proceso formativo en materia de violencia de género para personal de los ayuntamientos, también por este sistema, además de instalar la sede electrónica para hacer todos los trámites por vía telemática.

¿La crisis del Covid-19 en qué medida ha desajustado sus programas previos, en su caso? ¿Cómo han adaptado sus objetivos, o las vías para conseguirlo?

Hemos pospuesto la celebración de eventos, como los premios Elena  Whishaw, que reconocen a mujeres de la comarca que destacan en diversas materias, hemos tenido que suspender la salida de numerosos  estudiantes de las becas Erasmus y hemos paralizado los plazos de varias licitaciones que teníamos publicadas.

Sin embargo, mantenemos el registro de la entidad, la contabilidad, la gestión de personal y estamos preparando nuevos proyectos para poder solicitar ayudas cuando termine  el estado de alarma.

Además, hemos impulsado el área de comunicación para ayudar a los ayuntamientos a difundir la información y, sobre todo, de cara a la ciudadanía, hemos preparado un amplio sistema de servicios de asesoramiento en materias muy importante.

¿Qué es lo que más han demandado a la Mancomunidad los ciudadanos de la comarca en este periodo de confinamiento?

Nosotros tenemos dos tipos de “clientes”, por llamarlos de alguna manera, los ayuntamientos y la ciudadanía. Esta última, por su parte, creo que en este momento, nos ha demandado dos cosas: información y respuestas para resolver sus dudas y gestionar sus trámites.

Como digo, a los ayuntamientos, les hemos tratado de ayudar con la comunicación, prestandoles asesoramiento informático para sus páginas web, e informando sobre muchas de las iniciativas que han puesto en marcha estas entidades,  tanto para proteger a la población como para ayudar a mantenerla activa y con buen ánimo. No hay que perder de vista que los ayuntamientos han sido los que verdaderamente han soportado todo el peso de la pandemia, al ser la administración más cercana.

También hemos activado aún más la comunicación en nuestras propios medios telemáticos, para dar respuestas a la demanda de información. Así, hemos intensificado nuestra actividad en las redes sociales, con materiales elaborados expresamente para difundir mejor los servicios que podemos prestar, hemos habilitado un espacio en nuestra web para informar de manera general sobre el  coronavirus y otro sobre los asesoramientos que la Mancomunidad ha incorporado y hemos acudido a los medios para que nos ayuden a difundir los programas que están activos.

Respecto a las ayudas para la realización de trámites telemáticos que hemos ofrecido a la ciudadanía de la comarca, creo que en esto nos hemos volcado. Ha sido así hasta el punto de haber realizado una infinidad de atenciones a través de un intenso programa de información y asesoramiento telefónico, en las siguientes materias: gestiones de citas y demandas de empleo, en el Servicio Andaluz de Empleo; de prestaciones de desempleo en el Servicio Público de Empleo Estatal; de altas y bajas de sellos agrícolas y de otros trámites, en la Seguridad Social; de acceso a los borradores para la declaración de renta, en Hacienda; de asesoramiento a personas afectadas por los ERTE; de información sobre prácticas en empresas…

Especialmente importante ha sido también la ayuda a mujeres víctimas de violencia, a las que hemos podido atender, pese a las dificultades provocadas por la convivencia con sus agresores durante tantas horas, gracias a la fuerte implantación que tiene en la comarca nuestro servicio de protección a las víctimas. Su personal ha actuado siempre de manera urgente y efectiva, en coordinación con las concejalías de Igualdad, con los Servicios sociales y con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Hay que pensar que vivimos en el mundo rural y en la mayoría de los casos ha habido que resolver los problemas de personas mayores, o con bajo nivel formativo y con grandes dificultades de acceso al mundo de las tecnologías, que es el que se ha impuesto de repente.

Ha sido fundamental el reconocimiento de entidad cercana que ya teníamos, que ha hecho que una población que en muchos aspectos ya confiaba en nosotros, haya depositado ahora en nuestro personal sus expectativas para que se les faciliten las cosas. Como dije al principio, han sido muchas las muestras de agradecimiento de la población, lo cual nos ha ido motivando día a día para mejorar.

¿Qué reacciones positivas ha apreciado de la gente, de algún colectivo o persona en particular que pudiese destacar como modélicas?

Yo pienso que, en general, la ciudadanía ha dado muestras de tener un alto sentido de la responsabilidad, cumpliendo las normas, colaborando en el reparto de alimentos a quienes más lo necesitan, haciendo mascarillas, ayudando en la desinfección de los espacios públicos, apoyando a sus alcaldes y alcaldesas en sus decisiones, reconociendo el papel de quienes les hemos ayudado… Son cosas sencillas pero para mí son los mejores modelos de comportamiento.

¿Por qué piensa que nuestra provincia ha podido verse menos afectada por el coronavirus?

Creo que es fruto de la ejemplaridad de la que antes hablaba. Se ha dado excesiva importancia a que los bajos índices de efectos del virus han sido debidos al aislamiento por la carencia de sistemas de transportes, como el AVE, pero yo no estoy del todo de acuerdo puesto que pienso que teníamos otros factores de riesgo.

Hemos padecido la pandemia en el momento álgido de la campaña de frutos rojos, con máximos en la llegada de inmigrantes y acumulación de personas trabajando en los campos y en los almacenes. Yo creo que también hemos logrado mantener a raya la enfermedad por la buena gestión que se ha hecho, en general y, especialmente, en la actividad agrícola, a la que hemos logrado mantener activa, lo cual era trascendental para la economía de la comarca.

Por tanto, creo que en el Condado, tanto los trabajadores y trabajadoras como el empresariado y toda la población, hemos actuado de forma modélica y, de ahí, que nos hayamos visto menos afectados.

¿Cómo se aprecia y gestiona desde la Mancomunidad el proceso de ‘desescalado’ en el que nos encontramos ?

Ahora, con el proceso de desescalada, nos enfrentamos a un nuevo reto. Ya hemos comenzado a hacerlo en el área de archivos y en la de administración. A partir de ahora, los equipos de trabajo tienen que volver, debidamente protegidos, a atender al público de manera presencial: personas desempleadas, alumnado que quieren salir de Erasmus o recién titulados que quieren acceder a becas de prácticas, mujeres que quieren informarse de diversos procedimientos civiles o penales o que son víctimas de violencia, empresariado o asociaciones que quieren tramitar ayudas Leader, etc. Tenemos que hacerlo cumpliendo a rajatabla las distancias de separación, utilizando las mascarillas y guantes, desinfectando los espacios y desplazándonos con responsabilidad. Esperamos estar a la altura y poder tener a todo el equipo reincorporado el día 16.

¿Qué valoración podríamos realizar, desde la perspectiva de su responsabilidad, de lo que ha y está sucediendo, y qué horizonte podemos vislumbrar? ¿Cómo le afecta a su Mancomunidad?

Es difícil hacer una valoración puesto que las personas que hemos perdido, el miedo que hemos sentido, el riesgo que sufrimos, los puestos de trabajo que están en juego y el bienestar de tantas gente que había empezado a recuperarse después de la última crisis, tienen unos efectos difíciles de superar pero a los que habrá que ir dando respuestas.

Aunque ha habido sectores, como la agricultura que, como hemos visto, han podido sostenerse, otros como el turismo y los servicios se han mostrado muy vulnerables. Ya desde la Mancomunidad se ha  iniciado una campaña con el empresariado de estos sectores para ir recordando a posibles visitantes que podemos ofrecer servicios y productos de máxima calidad, con características de autenticidad que cada vez se valoran más: nuestros vinos, nuestra naturaleza, nuestro patrimonio monumental, nuestra gastronomía… Hemos podido abordarla gracias a que teníamos recopilada en un cuaderno de ventas toda la oferta turística de la comarca. Puede que sea esta una oportunidad a medio plazo para este sector.

Tenemos que seguir ideando nuevas propuestas y poniendo en marcha todos nuestros recursos y nuestra experiencia para contribuir a que vayamos mejorando en todos aquellos ámbitos económicos que se han visto afectados por la crisis. También quiero decir que estamos disponibles para recibir ideas que podamos ir desarrollando, conjuntamente con todos los agentes públicos y privados, como siempre hemos hecho.

¿Cabe un mensaje de esperanza? ¿Basado en qué? En dicho caso, hágalo, por favor.

Yo quiero ser optimista aunque, a la vez, tengo que ponerme en la piel de quienes más han sufrido en esta pandemia. Para mí la esperanza viene desde la experiencia. Deberíamos reaccionar como sociedad ante todas las debilidades que hemos podido apreciar en nuestra organización sanitaria, económica e institucional y en nuestra forma de vida y volver a construir sobre los aciertos, que creo que también los ha habido. Si, como creo, podemos salir de esta crisis “más humanizados”, ya habrá valido algo la pena.

Muchas gracias, Mayte. Enhorabuena y éxito en el horizonte.

  
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